miércoles, 13 de junio de 2018

domingo, 10 de junio de 2018

A propósito de la operación Manos de papel: CONTRABANDO DE EXTRACCIÓN EN LA FRONTERA COLOMBO VENEZOLANA


Oscar Javier Forero
Economista

La frontera colombo venezolana reúne una serie de características que la separan de lo tradicional, estas características se afianzan con mayor ahínco en los cerca de 160 kilómetros de línea limítrofe que comparten el estado Táchira, del lado venezolano, y el Norte de Santander, del lado colombiano, presentando un alto flujo comercial, financiero y de innumerables relaciones humanas.

Actualmente hay un proceso de retroceso de la legalidad que contrasta con el auge de la ilegalidad. Entre  1960 y 2014, las relaciones formales entre ambos países, pasaron de 2 millones de dólares a 8 mil millones de dólares respectivamente. A la fecha el intercambio legal, no supera los 700 millones de dólares, mientras la economía delictiva, impulsada principalmente por el contrabando y el fraude cambiario moviliza cerca de 7 mil millones de dólares.

La economía delictiva ha ampliado su rango de acción, a su vez que ha pululado por todo el territorio nacional, dominando los circuitos de producción, distribución, consumo, así como las principales rutas de extracción marítima, terrestre e incluso aérea, aprovechando la hiperdevaluación de la moneda venezolana y las inmensas asimetrías que esto genera entre la economía nacional y la de los otros 14 Estados/Nación con los que comparte frontera.

A través de los mecanismos de extracción ya señalados, de nuestro territorio salen, por la vía ilegal, más de 30 mil millones de dólares de acuerdo a cálculos propios. Diariamente, tan solo por el estado Táchira, se desvían 1,2 millones de litros de gasolina, generándole pérdidas anuales a PDVSA y al Tesoro Nacional por el orden de los 400 millones de dólares. En el caso del estado Zulia las pérdidas superan los mil millones de dólares, sólo en combustible.

Sobre este asunto particular es importante destacar que el Estado colombiano coopera para que la ilegalidad se mantenga y hasta prospere, no olvidemos que el Gobierno neogranadino es uno de los principales aliados de los Estados Unidos en la región y ha manifestado de manera abierta que “trabaja” para el retorno de la “democracia en Venezuela”. Hasta antes de la crisis fronteriza de 2015, el suministro de gasolina que realizaba ECOPETROL a la ciudad de Cúcuta no superaba las 13 gandolas diarias, en Arauca el suministro no superaba las 4 gandolas y en la Guajira ni siquiera se enviaba una sola gota de combustible, mientras tanto Táchira surtía hasta 117 gandolas/día, Apure 43 gandolas/día y el estado Zulia cerca de 300 gandolas/día, de ellas, más del 65% se iban de contrabando, es decir unos 10 millones de litros día

La cooperación para que haya un descarado desangre sobre nuestros recursos energéticos no va sólo allí, el estamento jurídico colombiano legaliza lo que llega de manera ilegal a su territorio, para sólo mencionar un documento, el Decreto 4136 de 2004 reconoce los más de 60 pasos ilegales o trochas por donde circula el grueso del contrabando, legitimando la práctica ilegal siempre y cuando se garantice el pago de tributos ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN):

Artículo 1: Aplica exclusivamente para los combustibles líquidos del petróleo que se introduzcan desde la República Bolivariana de Venezuela.
Artículo 5: Centros de acopio (…) Deberán estar ubicados en sitios aledaños al paso o cruce de frontera de los municipios de San José de Cúcuta, Los Patios, Puerto Santander y Villa del Rosario, habilitados como lugares de ingreso por la DIAN”.

De igual forma en la frontera entre Táchira y Norte de Santander se encuentran, además de las ya mencionadas trochas, 3 puentes internacionales por donde circulan más de 50 mil personas al día que movilizan, por medio de lo que se conoce como “bachaqueo” o “pitufeo” alimentos, combustibles, dinero en efectivo, lubricantes, medicinas, ropa, calzado, libros y hasta hielo empacado.

Todo este inmenso volumen ha dado pie para que en la ciudad de Cúcuta, se haya venido creando un robusto sistema financiero que poco a poco fue dominando y captando casi la totalidad del flujo de capitales que circulan por la frontera, lo que, sumado a triangulaciones con tasas reflejadas a través de portales web del dólar paralelo, derivó en la colocación de una tasa cambiaria diferente a la acordada por los gobiernos, que básicamente busca depreciar de manera sistemática el valor del bolívar venezolano con fines no sólo económicos sino políticos.

Ha sido tal el auge del sistema financiero nortesantandereano, que actualmente existe una especie de banco central paralelo al BCV venezolano, que trabaja de manera coordinada con los portales web y viola de manera flagrante la soberanía económica de nuestro país. Esto, sumado a errores en la política monetaria y cambiara venezolana, conduce a un sin fin de distorsiones que a la fecha determinan el costo de los productos no sólo en zonas de frontera sino en la totalidad del territorio nacional, impulsando buena parte de la hiperinflación que arropa el aparato económico venezolano.

En el último año la depreciación de la moneda superó el 5000%, a su vez surgieron nuevos mecanismos depreciativos, tal vez el más importante ha sido el de contrabandear papel moneda, una práctica ahora común que arroja jugosos beneficios a quienes lo practican. Por un billete de 100.000 bolívares, en efectivo, llevado a Colombia, es posible obtener hasta 500.000 bolívares, por transferencia, depositados en una cuenta bancaria venezolana. Esta modalidad ha generado una nueva distorsión: El mercado venezolano fija precios completamente diferentes sobre bienes y servicios, si se pagan en efectivo o a través de pagos electrónicos.

En las últimas semanas el Gobierno venezolano activó la “Operación Manos de Papel”, por medio de la cual busca debilitar las finanzas de los grupos que afectan la estabilidad económica del país. Los resultados arrojan más de 250 personas detenidas y la congelación de 1133 cuentas bancarias (especialmente del recién intervenido banco BANESCO), que reunían 3 billones de bolívares suficientes para cancelar más de un millón de salarios mínimos mensuales.

Esta acción debe acompañarse de otro conjunto de medidas que certeramente golpeen a los grupos que delinquen. Es indudablemente necesario el apoyo del Gobierno colombiano, ciudades como Cúcuta o Arauca se encuentran fuertemente deterioradas por las propias distorsiones generadas en la zona fronteriza. Es necesario, aún con todas las diferencias, cooperar para contrarrestar la enorme influencia que, además de todo el daño generado, amenaza la soberanía y hasta la presencia de los Estados.

Mensualmente mueren decenas de personas producto del enfrentamiento de grupos al margen de la ley que se disputan la muy apetecida zona. Es tarea de gobiernos, instituciones, pueblo organizado, trabajadores, comerciantes, empresarios y universidades, a lado y lado del río Táchira, evitar la mexicanización de la frontera.


(*) Artículo publicado originalmente para la revista Correo del Alba en su edición Nº 11 de mayo de 2018.

viernes, 25 de mayo de 2018

THE NEW YORK TIMES: Cables diplomáticos de Estados Unidos sugieren nexos de Álvaro Uribe con narcotraficantes

Foto: Álvaro Uribe Velez reunido con Jefes paramilitares. Octubre de 2001.


CARACAS — Álvaro Uribe Vélez, el poderoso expresidente colombiano cuyo candidato para la presidencia, Iván Duque, es el favorito en las próximas elecciones, fue acusado de tener vínculos con narcotraficantes en diversas comunicaciones de diplomáticos de Estados Unidos, según cables recientemente desclasificados por el Departamento de Estado.

Los cables, que recientemente se pusieron a disposición de The New York Times, describen reuniones de 1992 a 1995 entre funcionarios estadounidenses y Uribe cuando era un político prometedor, así como información recabada por funcionarios colombianos que lo conocían bien. Los miembros del Partido Liberal, organización política en la que Uribe militó, dicen que tenía vínculos con los principales carteles de la droga, lo que incluye a la banda del capo Pablo Escobar.

Los cables evidencian nuevos datos sobre las acusaciones que durante años se han formulado contra Uribe. En repetidas oportunidades, el líder del Centro Democrático ha negado los señalamientos y sostiene que esas acusaciones reflejan los intentos de sus rivales políticos por afectar su reputación.

Uribe, quien con el tiempo se ha movido hacia la derecha, ahora es senador y pronto podría encabezar el bloque conservador que ganó la mayoría de los escaños en las elecciones parlamentarias de este año. Iván Duque, el protegido de Uribe que compite en las elecciones presidenciales, aventaja a sus cinco rivales en las intenciones de voto para la primera vuelta, que se celebrará el domingo.

Un cable de 1993 describe una reunión de la embajada con Luis Guillermo Vélez Trujillo, quien entonces era senador del Partido Liberal. El político se quejó de que la familia Ochoa Vásquez, un importante clan colombiano vinculado con el Cartel de Medellín, “había financiado” las campañas políticas de Uribe.

Alejandro González, otro senador del partido de Uribe, les dijo a los diplomáticos que Uribe “temía por su vida porque no pudo cumplirle a sus contactos del Cartel de Medellín” la promesa de negociar un acuerdo con el gobierno para lograr la rendición de Escobar.

Aunque los diplomáticos dicen que no encontraron pruebas contundentes que respalden esas acusaciones, las investigaron durante años y expresaron sus preocupaciones a los funcionarios estadounidenses.

“Seguimos sospechando de las conexiones de Uribe con el narcotráfico”, dice un cable de 1992 en el que los diplomáticos estadounidenses discutían las operaciones antidrogas realizadas con el apoyo de Uribe.

Los estadounidenses luchaban por comprender las motivaciones del hombre que luego sería presidente de Colombia y que este año ha vuelto a posicionarse como uno de los líderes políticos más influyentes de su país.

En la campaña electoral, Duque afirmó que Uribe, quien no puede volver a postularse a la presidencia por los límites constitucionales del mandato, es el “presidente eterno” del país.
“Álvaro Uribe transformó la política colombiana. Su legado está en todas partes y sigue siendo un actor político importante”, dijo Michael L. Evans, analista sénior del National Security Archive, una organización sin fines de lucro que le proporcionó los cables a The New York Times luego de solicitar que se desclasificaran.

Evans añadió: “Con estos cables nos enteramos sobre las acusaciones que más le preocupaban a la embajada: las licencias de aviación para las figuras del cartel; sus lazos financieros con el clan Ochoa, y, sobre todo, la posibilidad de que él pudiera estar comprometido con ellos”.

Uribe fue presidente de 2002 a 2010 y fue considerado como el aliado más cercano de Estados Unidos en la región durante la guerra contra los líderes del narcotráfico. Hizo un trato para desmovilizar a los grupos paramilitares en 2004 y atacó con éxito a los rebeldes de las Farc, que comenzaron a negociar un acuerdo de paz con su sucesor en 2016. Ambos grupos se financiaban con el tráfico de cocaína.

Pero hasta el día de hoy persisten las dudas sobre las posibles conexiones entre Uribe y el narcotráfico.

La Corte Suprema de Justicia de Colombia ordenó una investigación sobre un caso de manipulación de testigos contra Uribe que involucra al Bloque Metro, un grupo paramilitar y narcotraficante con sede en Medellín. El hermano de Uribe, Santiago, está esperando un juicio por cargos que lo acusan de haber formado un escuadrón de la muerte llamado Los Doce Apóstoles.

Los cables estadounidenses ofrecen una mirada a las acusaciones que Uribe enfrentó durante su ascenso político.

En la década de los noventa, una época marcada por la escalada de la violencia y la corrupción relacionadas con las drogas, Uribe emergió como un “joven líder con un futuro prometedor” y una “estrella brillante en la escena política colombiana”, dicen los cables diplomáticos.

Sin embargo, los diplomáticos también encontraron acusaciones que empañaban la reputación del líder político.

Vélez, el senador que dijo que la campaña de Uribe fue financiada por la familia Ochoa, les dijo a los diplomáticos sobre una reunión que se produjo en la década de los noventa entre Uribe, otros dos políticos y la esposa de Escobar. La reunión fue secreta hasta que Escobar publicó una carta al respecto y los diplomáticos querían saber cómo se había llevado a cabo.

Vélez dijo que Escobar había usado a los Ochoa, miembros del Cartel de Medellín, para organizar la reunión y “abrir un canal de comunicación” con César Gaviria, en ese entonces presidente de Colombia, como un favor personal.

Un cable explica que cuando los funcionarios de la embajada le preguntaron a Uribe sobre el encuentro, el político contó que sí había ocurrido y que él pensaba que iba a reunirse con la madre de Escobar, no con su esposa, para discutir la rendición del capo. “Él rechaza cualquier idea de diálogo o concesiones a Escobar”, escribieron los diplomáticos.

En otro cable de marzo de 1993, los diplomáticos planteaban dudas sobre Uribe, al citar su conexión con Ernesto Samper, que se convirtió en el presidente de Colombia en 1994. En el cable se dice que “hay sustancia en los rumores” de que Samper, Uribe y un tercer político relacionado con Samper estaban vinculados con los traficantes de drogas.

“Abundan los rumores de la participación de esos tres con narcotraficantes”, registra el cable. En el documento también se dice que los diplomáticos creían que Samper, de ser elegido, sería indulgente con los narcotraficantes.

Los diplomáticos estaban desconcertados con la información que recibían, puesto que Uribe se reunió varias veces con ellos para discutir planes con el fin de detener el tráfico de drogas.

En un cable de julio de 1993 se dice: “El senador Uribe ha demostrado ser un enigma para la embajada: tiene lazos familiares con los narcos (es primo de los Ochoa) además de los rumores de contactos creíbles que lo vinculan, pero sus declaraciones contra los traficantes y las protestas vehementes en la embajada”, escribieron los diplomáticos, “dicen lo contrario”.

Un documento de marzo de 1995 explica que en 1992 los diplomáticos recibieron información sobre un intento fallido de Uribe de nominar a “una persona asociada con una conocida familia de narcotraficantes” como candidato de su partido a la alcaldía de Medellín. Cuando ese intento falló, Uribe trató de nominar a un tío de Escobar, quien “también fue descartado”, según el cable.

Tomado de: https://www.nytimes.com/es/2018/05/25/cables-uribe-narcotrafico-colombia/

sábado, 5 de mayo de 2018

Venezuela y el extractivismo petrolero (*)


Si hay un país Latinoamericano que conozca de cerca lo que es petróleo, falso desarrollo y extractivismo es Venezuela. Desde 1922 con la concesión dada a la Royal Dutch-Shell, sobre el pozo Barroso II y hasta el día de hoy, la República Bolivariana de Venezuela ha padecido los avatares de poseer una inmensa riqueza bajo el subsuelo que ha estado lejos de materializarse en beneficios reales para la población más desfavorecida y que bien pudo haber servido de inspiración para que Gabriel García Marquez y su realismo mágico hicieran una extensa novela.

Los números de la historia petrolera venezolana son más que asombrosos, a la fecha se han extraído, por lo menos, 63 mil millones de barriles de crudo, equivalentes a 3,8 billones de dólares a precios actuales, a su vez aún queda por extraer la astronómica cifra de 297.500 millones de barriles certificados. No obstante los números podrían ir más allá, de acuerdo al Servicio Geológico de los Estados Unidos, Venezuela posee en realidad 513.000 millones de barriles extraíbles, mientras que estimaciones propias de Petróleos de Venezuela (PDVSA) sitúan el total de crudo depositado bajo el subsuelo en 1,3 billones, suficientes para abastecer al planeta entero por 37 años de forma ininterrumpida.

Tomando en cuenta sólo las reservas plenamente certificadas, Venezuela se convierte en el primer depósito de crudo del planeta, estados como Anzoateguí de poco más de 40 mil kilómetros cuadrados, poseen tres veces más petróleo que todos los demás países de Latinoamérica juntos, a su vez cuencas como la del Lago de Maracaibo superan por más de diez las reservas petroleras de Colombia.

Esto da pie para que en el imaginario general se haya formado la falsa idea del desarrollo a través de la explotación petrolera, lo que ha conducido desde finales de la década de los 30 del siglo pasado, a la instauración del Petro Estado como estructura política y económica que mueve, pero también vuelve estéril cualquier iniciativa que no vaya en torno a éste. Es importante destacar que la figura del Petro Estado no nació de manera natural, sino que fue impuesta por factores hegemónicos mundiales que, por medio de lo que se conoce como la división internacional del trabajo, dieron a cada uno de los países suplidores de materia prima un papel por jugar dentro del entramado capitalista mundial, así Colombia se especializó en producir café, Centroamérica frutas y Venezuela petróleo, por sólo poner un par de ejemplos.

Políticos, empresarios y medios de comunicación repiten al unísono y generación tras generación una frase atribuida a Arturo Uslar Pietri hace más de 80 años, la cual llama a “sembrar el petróleo”, es decir a invertir los ingresos de la renta petrolera en desarrollo y diversificación económica. Contrario a lo que se piensa, la dependencia petrolera ha dejado más distorsiones que beneficios, a su vez genera inequidad, parasitismo industrial, paternalismo, daños ecológicos irreversibles y mucha corrupción.

El ascenso en el precio internacional del barril de crudo avizora el nacimiento de una nueva etapa de derroche con divisas por doquier, pero también el advenimiento de una posterior etapa de escasez, endeudamiento y crisis como la que se vive en estos momentos. Se presenta entonces un reflujo de divisas, que se mezcla con distorsiones y que genera lo que se conoce como la infaltable “enfermedad holandesa”.

Desde la guerra árabe-israelí de Yon Kippur en 1973, el PIB venezolano se ha comportado de manera muy semejante al precio del petróleo, si éste asciende el PIB se expande, si éste decrece, el PIB retrocede. Debido a esta dependencia, cerca del 92% de las divisas que produce el país las origina la exportación petrolera, y tan sólo el 2%, es decir poco menos de 2 mil millones de dólares, las produce el sector privado, mientras que al momento de hacer uso de las divisas, el sector privado consume hasta 40 mil millones de dólares en un sólo año. Ello ha dado pie para que una clase elitesca, con la anuencia de altos funcionarios públicos, prefiera mantener la economía de puertos que producir.

La inmensa cantidad de dólares que ingresan a la economía, aún con los precios del petróleo bajos, encandila a la totalidad de la sociedad y da pie para que se ignore por completo el llamado pasivo ambiental. Esto ha llevado a que el Lago de Maracaibo sea considerado una inmensa cloaca, producto de infinidad de derrames petroleros ocurridos tanto en territorio venezolano como en territorio colombiano, siendo importante acotar que buena parte del oleoducto Caño Limón-Coveñas circula por la cuenca del Lago. Más recientemente, y a pesar de algunos avances en materia ambiental tales como la Constitución Bolivariana o la Ley de Aguas, el ejecutivo nacional se ha puesto como meta la explotación de la Faja Petrolífera del Orinoco, espacio geográfico que contiene el 90% del total de reservas de crudo del país y que se caracteriza por ser del tipo extrapesado altamente viscoso. De llevarse a cabo este proceso de explotación tal como está planteado, el río Orinoco, el quinto más largo del mundo y el segundo en cuanto a volumen de agua, estaría gravemente afectado, pues producir un barril de petróleo implicaría el uso de entre 460 y 700 litros de agua, un verdadero ecocidio si tomamos en cuenta que la meta para 2019 era la producción de 4 millones de barriles/día.

Los procesos extractivistas en general afectan de manera especial a las poblaciones más vulnerables que no figuran para las estadísticas del desarrollo centro periférico. La contaminación de las aguas, la desaparición de los bosques y su inmensa riqueza en flora y fauna, la desertificación de los suelos, el amenazante cambio climático y la aparición de posteriores enfermedades castigan con especial inclemencia a los pobres de Latinoamérica y de los llamados “países en vías de desarrollo”. La respuesta que ofrece el capital es cada vez más depredadora y violenta, el capitalismo tradicional que conocíamos, hasta hace unos años, de explotación de recursos con la anuencia de los gobiernos de turno se ha venido transformando, de acuerdo a los más recientes conflictos bélicos, en capitalismo por despojo.

Venezuela no escapa de la codicia del capital, la constante preocupación que manifiestan los Estados Unidos y la Unión Europea por lo que ocurre en el país es, en realidad, la necesidad del capitalismo corporativo de apropiarse, por la vía del despojo, de las inmensas riquezas de petróleo, oro, diamantes, coltán, gas y torio que por cosas de la providencia posee la República Bolivariana. Dichas reservas,  valoradas en más de 58 billones de dólares, garantizaría la supremacía militar, económica y tecnológica de los Estados Unidos, frente el amenazante ascenso de potencias como China, India y Rusia.


Oscar Javier Forero
Economista

(*) Artículo publicado originalmente para la edición Nº 138 de "Periferia Comunicación Alternativa". Mayo de 2018. Medellín, Colombia. 




lunes, 16 de abril de 2018

Hugo Chávez y la visibilización de los invisibles (*)


Por: Oscar Javier Forero
Economista
  
Hablar de Hugo Chávez es hablar de polémica, de discurso encendido, de antiimperialismo y de excelente capacidad oratoria. Desde aquel 4 de febrero de 1992, cuando siendo un desconocido pronuncia el “por ahora”, hasta su siembra el 05 de marzo de 2013, captó la atención de buena parte del mundo, incluyendo a quienes abiertamente le odiaban. Es ampliamente difundido en Venezuela la experiencia de enconados opositores, antichavistas “hasta la médula” que no dejaban de sintonizar todos los domingos Aló Presidente, programa de radio y televisión en el que el Jefe de Estado abordaba diversos temas por hasta 8 horas continuas.

¿Qué hizo que casi la totalidad de un país se volcara bien sea a apoyar o a rechazar a Chávez? ¿Qué hizo que poderosos medios de comunicación, corporaciones y líderes mundiales pusieran los ojos en Venezuela? ¿Por qué durante 14 procesos electorales tan sólo perdió uno? La retórica simplista nos dice que era un líder populista, que manipulaba a su pueblo a través de dádivas y que tenía en su mente un proyecto autócrata, otros más imaginativos lo acusaban de loco y hasta miembro de una especie de culto casi satánico.

Sin embargo, la realidad es otra, si bien Chávez no fue un dios, aun cuando lo han querido endiosar, si es importante destacar que significó para la Revolución Bolivariana e incluso para el movimiento popular latinoamericano y mundial, el catalizador que contuvo, por lo menos por dos décadas, los procesos entreguistas y neoliberales que amenazaban al continente.

Es importante mencionar que Hugo Chávez llega al poder, no por méritos de la izquierda, la cual estaba en franco retroceso tanto político como ideológico, sino por la precaria situación que vivía la población venezolana, pudiéndose resumir en una sola palabra: Exclusión. Esto resulta clave para entender el por qué un militar de rango medio, con tinte nacionalista, sin estar apoyado por los partidos tradicionales y que no pertenecía a la elite logra quedarse con el poder.

Es la exclusión el detonante que derrumba la denominada cuarta república y el esplendor que vivía una pequeña pero opulenta clase social que disfrutaba de las mieles del petroestado. Para 1993, FUNDACREDESA, una institución gubernamental, estimaba, entre otras cosas que “El 1,07% de la población vive en la opulencia (cuatro mil familias). El 7,09% vive en relativo confort (15 mil familias). La clase media se ha reducido al 13,6%. El 37,6% conforma la clase obrera del país, unos 7 millones y el 40,34% son marginales, desclasados (cerca de 8 millones)”. (Diario El Globo, 26/02/1993)

Una vez Chávez asume la presidencia, comienza a realizar una serie de transformaciones que cobraron su mayor éxito luego del fallido golpe de Estado proyanqui de 2002, dicho éxito se debió a que, para superar las trabas y la burocracia típica del Estado burgués, creó una especie de instituciones paraestatales a las que llamó misiones sociales, que ofrecieron soluciones inmediatas a la población en temas sensibles como alimentación, salud, educación e identidad.

De esta forma se daba inicio a una etapa en la cual los índices de pobreza, comienzan a retroceder por primera vez en años, con resultados excepcionales, lo que prendió las alarmas de poderosos intereses políticos transnacionales que temían la propagación por la región de la experiencia venezolana, más cuando la dialéctica de la propia Revolución había transformado al Chávez, soldado nacionalista, en un Comandante cada vez más radical y socialista.
En el plano meramente económico es importante destacar algunos datos y cifras de organismos multilaterales, que ofrecen luces y desmontan mitos. Antes que nada es perentorio acotar que si bien Chávez fue un militante del socialismo, la economía venezolana nunca trascendió el capitalismo, la vieja estructura del Estado burgués permaneció casi intacta. Ello no le quita méritos al enorme trabajo realizado por su gobierno, no olvidemos el estado y las condiciones en que se encontraba la República antes de 1998.

Indicadores como el PIB crecieron a un ritmo acelerado, el coeficiente de Gini que mide la desigualdad se redujo 20% en tan solo una década, siendo el más bajo de toda América Latina, no en vano, de acuerdo a la CEPAL, la pobreza pasó de 75,5% en 1997 a 25% en 2012, a través de las misiones sociales la patria se volvió una escuela, más de 3 millones de mujeres, obreros y personas de la tercera edad volvieron al aula lo que generó procesos no sólo de educación sino de empoderamiento, la matrícula universitaria creció como nunca, lo que antes era un privilegio pasó a ser parte de la cotidianidad, a través de convenios con Cuba se logró brindar atención gratuita y de calidad a sectores populares y zonas apartadas en las que nunca había llegado un médico. En fin, fue una época dorada, en la que negar el enorme crecimiento cuantitativo que tuvo el pueblo venezolano no es más que un signo de profundo sesgo e ignorancia.
Aunque parezca paradójico, el mayor logro de Chávez no se puede medir ni en dólares, ni en cifras o porcentajes, pues trasciende lo economicista. Haber revivido el sentido de patria, haber sacado a Bolívar de las academias, empoderar al pueblo no sólo a través de las leyes sino del despertar de una masa que se encontraba acéfala e inerte, sembrar en la mente de millones de venezolanos la semilla de la independencia, el antiimperialismo y la lucha por el socialismo, contagiar a jóvenes y niños por la defensa de lo nuestro y visibilizar a los históricamente excluidos, a los nadies, a los explotados, a los que sólo aparecían en las páginas de sucesos, a las amas de casa que no contaban para las estadísticas oficiales, a los abuelos que permanecían casi inmóviles por ya no ser útil al sistema, a los millones de jóvenes que por no tener recursos económicos estábamos destinados al hampa o en el mejor de los casos a servir de fuente de enriquecimiento de unos pocos, fue su más grande éxito.

Aun cuando las condiciones materiales en Venezuela no son las mejores, aun cuando EEUU arrecia las sanciones para ahorcar la economía y aun cuando se han perdido muchos de los logros alcanzados, la figura, el liderazgo y la tenacidad del Comandante Chávez siguen presentes. En cualquier barrio o aldea se percibe el inmenso sustrato bolivariano que brota por las venas de millones de venezolanos y que no se borrará pese a las adversidades ¿Lo habrá tomado en cuenta el imperialismo?

Contó Galeano que le preguntó a un humilde venezolano durante un proceso electoral “¿Y usted por qué vota a Chávez?” y éste le respondió “Porque no quiero volverme invisible nunca más”.

 
(*) Este artículo fue publicado originalmente en la edición N° 137 de "Periferia Comunicación Alternativa". Abril de 2018. Medellín, Colombia.

jueves, 22 de marzo de 2018

Reconversión monetaria: ¿Necesaria o Innecesaria?



Por: Oscar Javier Forero

El Presidente de la República acaba de anunciar una reconversión monetaria, la primera de su gobierno y la segunda de la Revolución Bolivariana, la cual desde ya es vista por la población con muchas dudas, temores y escepticismo. No obstante, de manera informal la economía venezolana ya venía asumiendo una especie de reconversión producto de la galopante hiperinflación. Así, lo que realmente es un millón se menciona simplemente como "mil". En las calles y establecimientos ya es común observar vitrinas con precios en los que tanto usuario como vendedor entienden que quinientos, mil y cinco mil son en realidad, y de acuerdo al actual cono monetario, quinientos mil, un millón y cinco millones.


Nuestra moneda oficial, el bolívar no sólo esta hiperdevaluado sino que también tiene un creciente riesgo de desaparecer bien sea por otra moneda nacional o incluso por una moneda internacional, como por ejemplo el dólar estadounidense o el peso colombiano. Ya es común observar en las calles que algunos billetes del cono monetario no son aceptados por la oblación, específicamente los de dos, cinco, diez y veinte bolívares. Algo semejante está ocurriendo con los billetes de cincuenta y cien bolívares: En las zonas de frontera ya no sólo son menor valorados que los billetes de nueva denominación, sino que no son aceptados. Para entender la aseveración sobre el por qué el bolívar tiene riesgo de desaparecer es siendo importante recordar que "El papel moneda tiene valor porque circula" (Marx, Carlos).
 
La reconversión monetaria ha estado presente en las economías que han padecido los estragos de la hiperinflación, llegando a tener que repetirse dicho proceso por dos y hasta tres veces, en el caso especifico de Brasil, que vivió una crisis semejante por más de 10 años, se eliminaron 12 ceros a la moneda, es decir lo que era un billón (1.000.000.000.000) paso a ser uno (1).

Se podría definir como una medida necesaria, que se encontraba dentro de las estimaciones para este año (ver: https://economiayrebelion.blogspot.com/2018/01/el-escenario-economico-venezolano-para.html) y que ha sido acelerada por la creciente hiperinflación, la escasez de efectivo y el ya mencionado riesgo de desaparecer la moneda.

Resulta por lo tanto una medida además de necesaria, acertada para facilitar los procesos contables y para, en caso de que se haga de manera correcta, evitar el contrabando de billetes hacia otros países. Lo que evidentemente no puede parecer acertado es que hayamos tenido que llegar a esta situación, más cuando se ha podido evitar a través de política monetaria.

De igual forma es importante destacar desde ya que la reconversión monetaria es una consecuencia y no una causa de la inflación, que la misma no tiene la capacidad de contener la escalada de precios, es decir que sino se hace nada (Como ocurre en la actualidad) los precios continuaran al alza con una fuerte tendencia a incrementarse la velocidad de la espiral, es decir con aumentos ya no diarios, como estamos en este momento, sino por horas.

Aún tomando medidas al respecto la espiral seguirá generando afectaciones significativas al bolsillo de los venezolanos, esto significa que la dinámica hiperinflacionaria obligará y conducirá a que dentro de dos años probablemente se tenga que hacer, en el mejor de los casos, un nuevo proceso de eliminación de ceros, de lo contrario estaremos anunciando la puesta en circulación de una nueva moneda y el entierro definitivo del bolívar.